Portada - Informe Mundial
Guatemala continúa siendo un país de riesgo para la prensa. Es peligroso abordar muy de cerca los asuntos relacionados con el crimen organizado, la corrupción o las violaciones de los derechos humanos cometidas durante los treinta años de guerra civil. La impunidad reina en la mayoría de los casos de asesinatos de periodistas.
Los crímenes, las agresiones y los secuestros de profesionales de los medios de comunicación se explican, para empezar, por la alarmante inseguridad que reina en el país. Junto con El Salvador y Honduras, Guatemala es uno de los bastiones de los “maras”, bandas de jóvenes extremadamente violentas implicadas en actividades criminales, cuyas ramificaciones se extienden ahora a México, Canadá y Estados Unidos. Por otra parte, son raros los periodistas que se atreven a abordar el tema de la guerra civil (1960-1996) o a investigar los asuntos del crimen organizado, la corrupción o las violaciones de los derechos humanos. Tratar temas delicados como estos le puede costar caro a un profesional de los medios de comunicación.
Tres periodistas han sido asesinados desde 2010. Jorge Arquímedes Manchamé Palma, colaborador del programa Rescate S-20, de un canal televisivo local, y autor de diversas obras, fue asesinado a balazos en su domicilio en julio de 2011, en Chiquimula (este). En mayo de 2010 en Escuintla (sur) encontraron el cuerpo de Yensi Roberto Ordoñez, de la cadena televisiva Canal 14, que yacía en un auto con heridas de arma blanca; el periodista habría sido víctima de amenazas y chantajes relacionados con sus actividades profesionales, pero de momento no se ha establecido ningún móvil en este caso. Lo mismo sucede en el caso del asesinato de Víctor Hugo Juárez, empresario y dirigente de dos medios de comunicación en línea, Wanima News y Guatemala Empresarial. Según la organización guatemalteca Cerigua, dedicada a la defensa de la libertad de prensa, el cuerpo del periodista, encontrado en septiembre de 2010, presentaba marcas de tortura y de estrangulación.
El periodista Vasni Vásquez, conductor del programa Q’Rollo (transmitido vía Internet), es víctima de un encarnizamiento judicial. En junio de 2011 el Tribunal de Chiquimula (este) le notificó que seguiría detenido. Cuando cubría la liberación de una víctima de secuestro y pese a identificarse como periodista, la policía lo arrestó brutalmente acusándolo de ser uno de los secuestradores. A pesar de la ausencia de pruebas, el periodista fue inculpado y ubicado en detención preventiva.
Cuando investigaba las supuestas irregularidades atribuidas al gobierno, un caso de corrupción y un asunto de narcotráfico, Marvin David del Cid, del diario El Periódico, sufrió amenazas y dos robos en los que le sustrajeron material informático y documentos, en junio y septiembre de 2010.
En el aspecto jurídico, Guatemala cuenta con una ley de acceso a la información pública, esperada desde hace diez años y que entró en vigor el 21 de abril de 2009. Si bien ésta constituye un avance, la población sigue conociendo muy poco esta legislación, que no ha resuelto en nada la falta de transparencia de las autoridades. Por otra parte, aún se carece de un dispositivo oficial de protección de periodistas.
Ficha reactualizada en agosto de 2011
Guatemala - 1ro de diciembre de 2011
Guatemala - 31 de octubre de 2011
Guatemala - 10 de junio de 2011
Serias dudas sobre las acusaciones contra un periodista a quien mantienen detenido