Todos los periodistas que escriben sobre grupos mafiosos han sido, en un momento u otro, vigilados. Roberto Saviano, autor de los libros "Gomorra" y "Vieni via con me" (Ven conmigo), está obligado a vivir bajo protección policíaca permanente, al igual que una decena de periodistas. Giovanni Tizian, autor de detalladas investigaciones sobre la ’Ndrangheta, también debió ser puesto bajo protección policíaca permanente en enero de 2012, tras haber recibido múltiples amenazas. Lo mismo sucedió en el caso de Lirio Abbate, de 38 años de edad, corresponsal en Palermo (Sicilia) de la agencia informativa Ansa y autor del libro "Los Cómplices" (I Complici), y en el de Rosaria Capacchione, desde marzo de 2008. Desde hace más de veinte años esta periodista de 48 años de edad trabaja para Il Mattino (principal diario de Nápoles); cubre y denuncia los crímenes de la Camorra y, al igual que Roberto Saviano, es buscada por el clan de los Casalesi.