El periodista independiente cubano Alejandro González Raga trabajaba en El Mayor, una pequeña agencia de prensa de Camagüey (Centro). Denunciaba las exacciones cometidas por el gobierno con sus propios ciudadanos. Fue detenido, junto con 27 compañeros, en la oleada de detenciones de disidentes del 18 de marzo de 2003. Acusado de atentar a la independencia y la integridad territorial de Cuba, fue condenado a la pena de 14 años de cárcel. En aquel momento detuvieron a 75 personas. Medio centenar de ellas continúan encarceladas en condiciones extremadamente difíciles.
Alejandro González Raga salió en libertad, junto con otros tres disidentes, el 18 de febrero de 2008, tras permanecer cerca de cinco años detenido. A la salida de la cárcel le obligaron a volar a España, donde ahora vive refugiado. Con dolor, habla de este exilio forzoso y definitivo y del abandono de sus compañeros de infortunio, que siguen en los calabozos cubanos. Veintitrés periodistas cubanos, y entre ellos el corresponsal de Reporteros sin Fronteras, se encuentran encerrados únicamente por haber cumplido con su trabajo.

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