Debate, es aquí una noción que no es bien acogida en Najicheván. En más de quince años en el poder, Vasif Talibov aniquiló todo espacio de discusión, toda opinión disidente. Los dos canales de televisión (uno es público, el otro pertenece a su hermano), las dos estaciones de radio y los múltiples diarios locales se deshacen en elogios al presidente y al “éxito” de su política. Los habitantes también ven esencialmente los canales satelitales turcos. Los medios de comunicación independientes locales fueron eliminados, los diarios de oposición impresos en Bakú no llegan hasta la región. El servicio de Internet, proporcionado por un monopolio público, se encuentra bajo estrecha vigilancia y es bloqueado de forma regular, como sucedió durante las manifestaciones prodemocráticas de la primavera de 2011. Pese a todo, un puñado de periodistas independientes intenta hacer su trabajo. Su audacia les hace objeto de frecuentes agresiones y amenazas, así como de un hostigamiento constante. Sin contar las golpizas de las que fueron víctimas Ilgar Nasibov, Malahat Nasibova, Hakimeldostu Mekhtiev, entre otros. Aquellos que a finales de agosto de 2011 intentaron investigar la muerte de un ciudadano detenido que había sido arrestado la víspera, fueron llamados al orden de forma brutal. Al corresponsal de Radio Free Europe/Radio Liberty, Yafez Hasanov, lo condujeron a la frontera iraní y le ordenaron dirigirse a Bakú por Irán, donde el medio de comunicación para el que trabaja es considerado una “organización ilegal”. Una impunidad total reviste las artimañas de la policía y del Ministerio de Seguridad Nacional (MNS), que han generalizado la práctica de la tortura y el confinamiento forzado en hospitales psiquiátricos.
Miembro del Presídium del partido en el poder, YAP, fiel entre los fieles al clan Aliev –del que fomenta con fervor el culto personal, Vasif Talibov tiene carta blanca en su feudo. Es con la bendición del presidente azerí Ilham Aliev –quien lo condecoró en 2010 con la “medalla de la gloria”, que Talibov ha hecho de Najicheván un laboratorio de métodos represivos que cada vez son empleados con mayor frecuencia en el resto del país.