Reporteros sin fronteras

Ayuda financiera de Reporteros sin Fronteras a los periodistas y medios de comunicaciones en peligro

Ayuda financiera de Reporteros sin Fronteras a los periodistas y medios de comunicaciones en peligro

Publicado el Lunes 13 de julio de 2009.
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El 15 de mayo de 2009 Reporteros sin Fronteras entregó una bolsa de ayuda a un periodista paquistaní que trabaja en un diario nacional. Amenazado en llamadas telefónicas, como consecuencia de haber publicado unos artículos sobre la situación de la seguridad en Balutchistán, constantemente le seguían agentes del servicio de inteligencia. El 11 de octubre de 2008 fue objetivo de una bomba, colocada en su oficina. La ayuda es para facilitar que pueda instalarse en un lugar seguro.

2/ Reporteros sin Fronteras aporta una ayuda para la escolarización del hijo de un disidente chino exiliado. Objetivo de represalias por parte de las autoridades, el periodista permaneció más de un mes encerrado en condiciones muy difíciles y le amenazaron con el internamiento psiquiátrico. Salió en libertad con multa, y se vio obligado a dejar oficialmente el trabajo y encontrar refugio en un país vecino. Esta ayuda representa para él una suma importante, ya que la familia del periodista carece de ingresos y de recursos.

3/ Mirza Sakit Zahidov Reporteros sin Fronteras entregó, el 27 de abril de 2009, una bolsa de 500 euros a Mirza Sakit Zahidov, periodista y poeta satírico del diario de oposición Azadlig, para cubrir sus gastos médicos. El 23 de junio de 2006 fue detenido, acusado de « tráfico de droga»; una acusación que en ningún momento se ha probado. En agosto de 2006, cuando esperaba la condena, Mirza Sakit Zahidov fue trasladado a una cárcel insalubre y alejada de Baku. Con problemas cardíacos y gástricos, decidió protestar con una huelga de hambre, lo que le hundió en un estado de salud muy preocupante. En octubre de 2006 el periodista fue condenado a tres años de cárcel.

4/ Reporteros sin Fronteras ha acudido en ayuda del joven blogger Tamer Mabrouk, entregándole la cantidad de 500 euros para cubrir sus necesidades de la vida cotidiana. En enero pasado condenaron al blogger al pago de 2.500 libras egipcias, como resultado de la denuncia por « difamación » presentada en junio de 2008 por la empresa egipcia Trust Chemicals Company. Después le despidieron del trabajo. Se encuentra sin dinero y actualmente está amenazado de expulsión.

5/ El 14 de mayo de 2009 se entregó una bolsa de emergencia de 400 euros a un periodista y defensor de la libertad de prensa iraní, para que pudiera ponerse al abrigo de las amenazas policiales, y pagar el alquiler y la comida en Agri. Después de que le detuvieran los agentes de inteligencia, el periodista tuvo que abandonar el país y marcharse a Turquía. Encarcelado durante treinta meses, fue víctima de malos tratos.

La organización apoyó económicamente la publicación de la revista chechena independiente Dosh. Un periódico que trata la actualidad política y social, y los derechos humanos en Chechenia y en el conjunto de las otras cinco repúblicas del Caúcaso ruso. A pesar de las amenazas y represalias que padecen, por razones de seguridad los fundadores se han visto obligados a marcharse de Grozny, en Chechenia, para instalarse en Moscú, y nunca han dejado de difundir información sobre la región gracias a algunos corresponsales que se encuentran en el lugar. En los locales de Reporteros sin Fronteras, en París, están disponibles algunos ejemplares de la revista, en ruso y en inglés.

El 7 de abril se entregó una ayuda de emergencia a un periodista y defensor de la libertad de prensa en Guatemala, para que pudiera permanecer en un lugar seguro donde lleva seis meses viviendo con su familia. El periodista se vio obligado a abandonar el domicilio familiar, con su mujer y sus hijos pequeños, tras recibir amenazas de muerte de unos individuos armados. El asesinato a disparos, el pasado 1 de abril, de Rolando Santis, periodista del programa “Telecentro 13” del canal privado Telecentro, es un ejemplo del ambiente se inseguridad permanente en que está obligados a trabajar los periodistas guatemaltecos.

El 28 de marzo Reporteros sin Fronteras acogió en París a un periodista congoleño que vivía en Bukavu, una ciudad situada en el provincia de Kivu (este del Congo), carcomida por la pobreza y la violencia. Este profesional de los medios, que recibía con frecuencia mensajes anónimos con amenazas, tenía que adoptar diariamente fuertes medidas de seguridad. Como consecuencia, entre otras cosas, del asesinato en noviembre pasado del un periodista de Radio Okapi Didace Namujimbo, manifestó el deseo de retirarse durante algún tiempo a un lugar tranquilo y seguro, para poder continuar y escribiendo y conocer a periodistas y políticos europeos.

Durante su misión en Afganistán, del 10 al 16 de Enero, una delegación de Reporteros sin Fronteras se entrevistó con un periodista afgano, al que los talibanes llevan varios meses persiguiendo, y le ayudó económicamente. Por colaborar con medios de comunicación extranjeros, y negarse a publicar información de los dirigentes talibanes, le calificaron de “impío” y le amenazaron abiertamente de muerte. La organización mantiene un contacto frecuente con él, a fin de que pueda establecerse en un lugar seguro. La misión de Reporteros sin Fronteras también entregó chalecos antibalas a la Afganistán Independent Journalists Association (AIJA) y a la Nacional Union Afganistán Journalists (UNJA).

El 22 de enero Reporteros sin Fronteras concedió una ayuda de emergencia a un periodista eritreo, refugiado en Sudán. Tras unos artículos, en los que denunciaba la desastrosa gestión del agua, recibió varias citaciones y le amenazaron con ir a hacer compañía a sus colegas encarcelados. La suerte de los refugiados eritreos en Jartum, y sobre todo la de los periodistas apoyados por Reporteros sin Fronteras, es particularmente terrible ya que se ven continuamente acosados por agentes del gobierno eritreo, con la complicidad de Sudán, y en ocasiones les repatrían a la fuerza para encarcelarles inmediatamente.

El 18 de enero la organización ayudó a un periodista congoleño, al que la Agencia Nacional de Inteligencia (ANR) estaba molestando injustamente.

El 15 de enero Reporteros sin Fronteras acogió en París a un periodista birmano, para que pudiera presentar una solicitud de asilo en Francia. Tras haber trabajado, en condiciones peligrosas, durante más de 20 años en la frontera entre Birmania y Tailandia, con ayuda de la organización el periodista ha conseguido la protección del Estado francés. Ahora, al abrigo de la expulsión a Birmania, rápidamente estará en condiciones de reanudar su actividad.

El 14 de enero se entregó una ayuda de emergencia a un periodista turcomano, víctima de constantes presiones de las autoridades. Sus condiciones de trabajo no han cesado de empeorar en las últimas semanas: líneas telefónicas cortadas, vigilancia constante y dificultades en el acceso a Internet. La familia del periodista, marginada, vive en una precariedad extremada ya que a algunos de sus parientes les han despedido a causa de su actividad, y ahora están pagando un alto precio por la perseverancia de un hombre que lucha para informar a la comunidad internacional sobre la situación en su país.

El 8 de enero se entregó una ayuda de emergencia a un periodista de Zimbabwe amenazado por las autoridades como consecuencia de la difusión de un reportaje, en el que denunciaba las condiciones de detención en Harare. Reporteros sin Fronteras permitió que el periodista y su familia se instalaran en lugar seguro, y consiguieran documentación en un país vecino.

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